Hache de silencio

Hache de silencio


"La batalla que no elegimos"

La lucha de mi mujer contra un cáncer de mama.

La primera vez que vi a Jennifer supe que ella era única. Cada vez que la veía mi corazón le gritaba a mi cerebro “díselo” pero no podía. No era capaz de reunir el coraje para decirle que no podía vivir sin ella. Mi corazón al final se impuso y como un adolescente, le dije “Jen, me gustas”. A Jen se le iluminaron sus lindos ojos y me dijo “a mi también”.

Seis meses más tarde me trasladé a Nueva York con todas mis pertenencias y un anillo en el bolsillo. Esa misma noche en nuestro restaurante italiano favorito, me arrodillé y le pedí matrimonio. En menos de un año nos casamos en Central Park rodeados de nuestros familiares y amigos.

Cinco meses después a Jen se le diagnostica un cáncer de mama, recuerdo perfectamente ese momento, la voz de Jen y ese sentimiento que nunca me abandonó. Tampoco olvidaré como nos miramos a los ojos, nos agarramos la mano. “Estamos juntos, todo irá bien”.

Con cada desafío estábamos más juntos. Un día el dolor que sufría Jen se descontroló y hubo de ser hospitalizada. Ella con los ojos llorosos me dijo “Tienes que mirar en mis ojos, es la única manera de soportar este dolor”. Nos amábamos con cada pedazo de nuestra alma.

Jen me enseñó a amar, a escuchar, a dar y a creer en los demás y en mí mismo. Nunca he sido tan feliz como en esa época.

Mis fotografías muestran nuestro día a día, humanizan el rostro del cáncer, en la cara de mi mujer. Muestran los desafíos, las dificultades, la tristeza, el miedo y la soledad que enfrentamos. La soledad que Jennifer enfrentó. Y lo más importante, muestran nuestro amor.

Ama cada pedacito de la gente que hay en tu vida. - Jennifer Merendino

La web de las imágenes y la historia es esta » http://mywifesfightwithbreastcancer.com

De los 13441 posts que hay publicados en este blog, este es el que más duro me ha golpeado. Todos tenemos un amigo, un familiar, o incluso tú mismo que ha sufrido o sufre esta enfermedad. Es una guerra que no siempre se gana. Esta chica murió sabiendo que alguien la amaba, que su marido estuvo a su lado hasta el fin. Quizás la vida no sea justa medirla en tiempo sino en amor. Y visto así, esta mujer vivió mucho.

(Fuente: hachedesilencio)



To Tumblr, Love PixelUnion